«Todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás.»

Jn 11, 26

Nuestra parroquia cuenta con un cinerario, lugar consagrado para guardar las cenizas de los fieles difuntos de la comunidad cuyos restos fueron cremados.

Este servicio puede ser solicitado sólo para personas fallecidas que vivieran dentro del radio parroquial.

Las misas de exequias se celebran el primer lunes de cada mes a las 19.


Para más información comunicarse con Secretaría parroquial.