La advocación mariana de Nuestra Señora de Loreto se originó en una tradición del siglo XIII, que cuenta que la santa casa donde nació la Virgen Santa María, donde tuvo lugar la anunciación y donde vivió Jesús, fue trasladada por los ángeles cerca del 1300 desde Nazaret hasta Croacia, para su protección y evitar su destrucción durante las cruzadas.

Los pastores del lugar descubrieron la repentina llegada de la casita a sus campos. De manera inmediata, le dijeron al sacerdote local, quien estaba enfermo, e hizo el esfuerzo de ir y pasar tiempo en la casa. Después, a través de una visión, recibió información sobre la casa, el lugar donde María nació y creció, donde sucedió la anunciación y donde el Verbo se hizo carne. También le dijeron que el altar había sido colocado allí por San Pedro y que la figura había sido tallada por San Lucas. El sacerdote sanó y lo anunció al pueblo. De tal manera comenzaron las peregrinaciones a la Santa Casa.

Años después la casa volvió a ser trasladada por los ángeles a unos bosques en Italia, y luego de eso a Loreto.

La imagen original de la Virgen de Loreto se encuentra guardada, ya que casi fue destruida en un incendio. También hay quienes dicen que en dicho incendio la imagen de la virgen fue lo único que se salvó y que de ahí que sea morenita, por el hollín.

Debido a sus viajes en vuelo, la Virgen de Loreto es conocida como la Patrona de la aviación y de los constructores, ya que la casa sigue intacta.