Juntos…

con algunas certezas…

hacemos el camino sinodal.

Algunas “certezas”

Este tiempo de “anuncio” ha servido también para ir definiendo y vislumbrando mejor qué deseamos del Sínodo y cómo queremos vivirlo y celebrarlo. Son algunas certezas que nos pueden poner a todos en la “misma sintonía” para comenzar a caminar:

  1. El Sínodo es fruto del Año de la Misericordia. Entendemos que la propuesta del Papa Francisco no fue un programa pastoral para un solo año y con un término en la fiesta de Cristo Rey. La Misericordia inspira un modo de ser Iglesia y tiene que crear un estilo evangelizador. Además, un programa empieza y termina. Un estilo, sostenido en actitudes y hábitos, una vez que empieza no termina, sigue solo…Esto no significa que no debe haber programas o planes, sino que estos deben orientar y hacer visibles actitudes evangélicas.
  2. Una Iglesia misericordiosa reclama un modo de conducción adecuado, en comunión (juntos) y dando lugar al Espíritu Santo (Él conduce la Iglesia). La sinodalidad implica caminar juntos a partir de un discernimiento del Espíritu. Para esto es necesario pasar de la “opiniones” a los “consensos”. El Espíritu conduce a la unidad. La tarea “sinodal” invita a pensar la Iglesia en Bs.As. desde esta perspectiva: escucha y diálogo.
  3. Por lo tanto la convocatoria a un Sínodo no significa simplemente buscar una herramienta pastoral para programar la Arquidiócesis. El Sínodo debe ser expresión de uncamino sinodal que encarna una “eclesiología de comunión” que tiene su origen en el Concilio Vaticano II y que Francisco nos lo recordó en “Misericordia vultus” a través de las citas de los discursos de San Juan XXII y Pablo VI.8Por ello decimos que el Sínodo en Buenos Aires no es una respuesta de gestión pastoral, es un tema eclesiológico. En definitiva, si creemos o no que nuestra Iglesia de Buenos Aires debe crecer en la perspectiva de una eclesiología de comunión, que reclama un estilo de conducción sinodal.
  4. El Estado de Asamblea convocado por el entonces Card. Jorge Bergoglio (años 2005 – 2007) fue una propuesta de caminar “sinodalmente” sin llegar a la convocatoria de un Sínodo. Hay aspectos valiosos que hay que rescatar: la primacía del diálogo, la escucha y el discernimiento comunitario, los aportes del Consejo Presbiteral de aquellos años por un estilo de Iglesia en comunión, la participación de los laicos, etc.
  5. Si pensamos la sinodalidad como un modo de concretar unaeclesiología de comunión, se debe trabajar también en las “bases”: Consejo Pastoral Parroquial, Consejo de Asuntos Económicos, Asambleas Parroquiales, por Decanato, Vicariales, etc. No hay sinodalidad sólo de arriba hacia abajo.
  6. Este ejercicio de estilo sinodal, permitirá que los laicos puedan encontrar un espacio de protagonismo y vincular tantas tareas que se están haciendo, abriendo espacios nuevos. No pensar sólo en los laicos “parroquializados”, también en los miembros de Movimientos y Asociaciones Apostólicas, y los que viven su fe y trabajan por ella sin ser miembros activos de un organismo o institución eclesiástica.
  7. Posible itinerario:

2016 / 2017 = Anuncio;

2017 = Convocatoria. Consulta al Pueblo de Dios. Definición de temas prioritarios en “consenso”.

2018 = Estudio de los temas y aportes del Pueblo de Dios. Presentación de algunas propuestas definidas y estudiadas (¿Documento de Trabajo? ¿Aportes preliminares?…)

2018/2019 = Asamblea Sinodal final. Aportes al Arzobispo. Documento post-sinodal.

2019 en adelante = Seguimiento y puesta en práctica de las decisiones sinodales.

2020 = Celebrar los 400 años de la creación de la Diócesis de BsAs.

  1. Si hablamos de Iglesia en Buenos Aires de estilo sinodal, no hay que agotar todos los temas, necesidades o propuestas en este primer Sínodo. Habrá que pensar en un ritmo sinodal cada tantos años.

El Sínodo es…

“… ponernos a la escucha de la Palabra y de la voluntad del Señor, para discernir juntos la misión evangelizadora en nuestra Arquidiócesis y dejarnos impulsar por el Espíritu Santo, de tal modo que sea Él mismo quien conduzca a la Iglesia de Buenos Aires en esta hora de nuestra historia.”

ORACIÓN PARA SINODO ARQUIDOCESANO

Padre Misericordioso,
como Iglesia de Buenos Aires
queremos ponernos en camino.
A la escucha de la Palabra de tu Hijo
y escuchándonos entre nosotros.
Queremos ser misioneros misericordiosos,
aprender a detenernos,
y ser compasivos ante toda miseria humana.
Que tu Espíritu de amor nos impulse,
para hacer de nuestro Sínodo
un espacio de comunión y renovación.
Madre del Buen Ayre, no nos desampares.
San Martín de Tours, ruega por nosotros.
Amen